- Pues yo..., yo, ahora mismo, señora, ni lo sé... Sí sé quién era cuando esta mañana me levanté, pero he debido cambiar varias veces desde entonces.
- ¿Qué quieres decir con eso? ¡Explícate!
- Me temo no poder señora, porque como ve, ya no soy yo.
- No veo.
-Temo no poder explicarlo con mayor claridad porque, para empezar, ni yo misma lo comprendo; y el cambiar tantas veces de tamaño en un solo día es muy desconcertante...
- No lo es.
- Bueno, tal vez aún no lo sepa usted, pero ya verá el día en que se vuelva crisálida..., y luego con el tiempo mariposa... Entonces supongo que todo lo verá un poco raro, ¿no?
- Ni pizca.
- Bueno, quizá vea usted las cosas a su manera: lo que sí puedo decir es que a mí me resultaría muy raro.
- ¡A tí! ¿Y quién eres tú?
